Las decadencias imperiales crean graves crisis financieras y económicas, provocan tensiones insoportables en las relaciones internacionales, desatan conmociones políticas y sociales en los países y regiones claves, incitan a guerras y rebatiñas entre las potencias aspirantes a reemplazar al hegemón que se desmorona.
O al menos así fue hasta que las armas nucleares pusieron en el centro del problema la destrucción planetaria, me digo cada vez que trato de desenmarañar lo que está sucediendo actualmente con la demencial política de Estados Unidos hacia Rusia.
Fuente :Prensa Latina
