Por Guillermo Alvarado
Con el pretexto de protestar contra una reforma al sistema de seguridad social, opositores al gobierno sandinista de Nicaragua, que preside Daniel Ortega, desataron desde hace días una oleada de violencia que afectó a Managua, la capital, y otras ciudades del interior, siguiendo un guión que recuerda de manera sospechosa a las “guarimbas” que sacudieron a Venezuela a partir de 2014.
Por esto último, y antes de continuar, quisiera dejar claro que no estamos ante un movimiento ciudadano en defensa de democracia, libertades, derechos o prerrogativas, cómo quiso hacer ver el señor Sergio Ramírez cuando recibió en Madrid el premio literario Cervantes.
