por María Josefina Arce
Las bases militares extranjeras son un peligro para la paz y la seguridad internacionales, pero también una forma más solapada de dominación colonial, que contraviene los principios del Derecho Internacional.
Así lo refiere la resolución 1514 en su párrafo 6, que califica como incompatibles con los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas todo intento encaminado a quebrantar total o parcialmente la unidad nacional y la integridad territorial de un país.
