Por: Caridad Picart Trujillo
Mucho antes de que el Gallo de Morón despierte a los más de 60 mil habitantes de su ciudad, a Tomás González Ulloa se le ve en plena faena por sus calles para que brillen antes del amanecer.
Me comenta con una humildad indescriptible que su pueblo lo quiere y que muy pocas personas lo conocen por su nombre porque todo el mundo lo llaman Caray.